No se tarda mucho, generalmente en un par de minutos ya se está servido. En algunas churrerías de Madrid debido a la gran afluencia de público existe la costumbre desde antaño de compartir la mesa. El olor de estas churrerías es una extraña mezcla entre la fritura de los churros y el hervir del cacao. En las churrerías puede pedirse también café con leche y churros (otra variante), anís, coñac, etc. Existe la posibilidad de hacer un "take away" y llevarse en un recipiente el chocolate y los churros, algunas de las chocolaterías tradicionales ofrecen ya este servicio.
Las churrerías están abiertas desde muy temprano, su uso popular hacía que los trabajadores de primera hora de la mañana (5:00 o 6:00 de la mañana) pudieran servirse sus desayunos.
Hoy en día el concepto ha ido cambiando poco a poco y los jóvenes que trasnochan durante los fines de semana o en las fiestas locales suelen acabar sentados desayunando en estas tempranas churrerías.
El chocolate con churros se sirve también en cualquier cafetería o terraza.
Poco a poco el ritmo rápido de las ciudades va haciendo que se demanden puestos callejeros para servir los churros, de esta forma no es difícil ver cada vez más puestos de este tipo junto a las estaciones de ferrocarril. Algunas empresas de catering a empresas llegan a ofrecer, entre sus múltiples servicios culinarios
desayunos con chocolate y churros.
Churrerías
Cada churrería tiene un ambiente propio y una forma distinta de hacer los churros, en algunos sitios se hacen alargados, en otros doblados, acanalados, friendo más o menos la masa, con o sin azúcar espolvoreada, etc. Todo es cuestión de los gustos del propietario y de los comensales que asisten frecuentemente a ellas. Por regla general se prepara el churro en el momento de ser solicitado, esto hace que esté crujiente.
Churrerías famosas
En Madrid una de las más famosas es la Chocolatería San Ginés, ubicada en el centro de la ciudad, al celebrar el fin de año parece ser una visita típica, La Mallorquina en plena Puerta del Sol. En Palma de Mallorca es muy famosa Ca'n Joan de S'Aigo, inaugurada en el año 1700. En Málaga el sitio más tradicional para tomar chocolate con churros es Casa Aranda en la calle Herrera del Rey. y en Marbella La "Churreria Ramón" en la Plaza de los Naranjos, en Comillas, Cantabria, La Churrería Comillana ha servido chocolate con churros a aristócratas y famosos desde 1917.
Fuera de España también pueden encontrarse chocolaterías que sirven churros. En Buenos Aires, Argentina, es tradicional la cafetería (inicialmente bar lácteo) La Giralda, en la Avenida Corrientes, que se hizo conocida no sólo por su inconfundible chocolate con churros, sino por ser también el lugar de encuentro de notables artistas del tango. También en la Avenida de Mayo, enclave de la colectividad española en Buenos Aires, varios cafés sirven chocolate con churros, destacándose el tradicional Café Tortoni, el consumo de chocolate con churros es frecuente también en otras ciudades y poblaciones del "Interior" argentino (por ejemplo Córdoba, Rosario, Mendoza, Mar del Plata etc.) especialmente en los meses fríos de invierno (es decir aproximádamente entre mayo y agosto).
Variantes
La variante más popular al chocolate con churros es el café con churros que se sirve en los mismos lugares, es una variante que suele tomar más rápidamente, en algunas fechas el chocolate con churros compite con las torrijas de Semana Santa, o incluso los picatostes. En algunos lugares existen otras variantes del chocolate con churros, como son las porras, los gofres con chocolate e incluso los buñuelos. Existen variantes, generalmente servidas en los puestos callejeros, que llevan el chocolate (generalmente más espeso) incorporado dentro del espacio interior del churro. En Argentina también es común rellenar los churros con dulce de leche o crema pastelera, otorgándoles aún más dulzura.
En el Arte
• "Churros con chocolate y otras relaciones peligrosas", Carmen Fuentes, una recopilación de cuentos.
Regresar a noticias